La secuencia musical

En el Trujillo de la primera mitad de los 80s, para los que teníamos teléfono era una maravilla: tarifa plana. De manera que podía conversar horas y horas con los amigos de Colegio. Pero un día se me llenó el alma de misterio cuando una chica llamó y preguntó por mí. –No sabes quien soy, solo te puedo decir que soy hermana de uno de tus compañeros del colegio. –A ver, a ver… –empecé a nombrar a todos los compañeros que recordaba tenían hermana, a algunas las conocía, de manera que podía ir descartando. Ella se mataba de risa envuelta en el misterio. Me presentó a su amiga y de ella si me podía dar el nombre: Patricia. Sus llamadas me resultaban gratas. Y de su amiga más, tal es así que con ella prolongábamos la conversación por la noche. En aquella época no había identificador de llamadas así que era imposible hallarla como se haría hoy. Pasaron los meses y me percaté de un detalle: de fondo se escuchaba siempre la misma secuencia de canciones: empezaba con “La c...