martes, 5 de junio de 2007

Por el amor de una mujer: El Final

Ahora el final de la historia real. Al no poder vacunar a la bebé por la ausencia de documentos, el nuevo padre, decidió esperar cuatro semanas antes de pedir a un médico el acta de nacimiento, dando tiempo al arrepentimiento de la madre biológica y devolverla con el dolor de su corazón. Al ser inscrita legalmente iba a contar con el seguro de salud en caso de alguna enfermedad y a algunas bonificaciones en su trabajo que le iban a servir para los tantos gastos nuevos que había traido la presencia de la nueva integrante familiar.

Pasadas las cuatro semanas decidió ir a un médico particular, sacar el acta de nacimiento e inscribirla como su cuarta hija con todos los derechos y deberes que pueda tener una hija legal.

Ya la familia se había acostumbrado a la bebé, la nueva madre no veía la hora de tener su día libre para ir a verla e incluso estaba pensando dejar de trabajar para darle las atenciones que se merece una hija.

Llegaron a decidir que ella ya no trabajaría más. Se dedicaría a tiempo completo a la bebé y en sus ratos libres vendería libremente algunos productos de los tantos que existen en el mercadeo en red.

Todo marchaba bien y los temores se diluían: ya todo era legal, la niña estaba creciendo bien, su pediatra los había felicitado pues de acuerdo a las tablas de crecimiento marchaba bien, pese a que se sentían un poco mal cuando éste insistía -sin saber la historia- en la importancia de la leche materna. Todo bien. Hasta que la madre biológica llamó.

- Sólo quiero verla nada más, quiero saber si está bien.

- ¿Pero la quieres llevar? ¿por qué te has demorado tanto? Ya tiene partida y todo, es legalmente nuestra hija.

- No la quiero llevar solo quiero verla. Yo soy su madre.

Quedaron en encontrarse en un parque de un barrio de Lima, allí se la mostraron pero no dejaron que la cargue por temor a que se la lleven.

- Señora no se preocupe por su hija con nosotros va estar mejor, va a tener educación, va a ser universitaria...- La madre biológica rompió en llanto.

- Déjame cargarla solo quiero abrazarla un ratito.

- No. Se va encariñar y va querer llevarla ¿por qué la abandonó pues?

Ante los llantos dejaron que la cargue.

- No me la voy a llevar solo quería verla y abrazarla.

- Bien señora, no se preocupe, no le va a faltar nada, ¿sus hijos estudian?

- No no pueden, trabajan todo el día en el campo.

- ¿Ya ve? Con nosotros está mejor.

- Si, quédatela, pero dame algo de plata, necesito plata...

- Ah eso era lo que quería, no puedo darle plata, tenemos gastos con la bebe y todavía quiere que le paguemos, perdóneme señora pero no podemos darle nada.

Cabizbaja, miró a su bebe, movió la cabeza a manera de despedida y se alejó.

El final de la historia salió tanto en los periódicos limeños, en una televisión local incluso en la CNN en español. ¿Qué opinan del final?

La noticia salió publicada en el diario "OJO" de Lima, lo trascribo a continuación, omitiendo los nombres de los protagonistas para no añadir más leña al fuego

Falsa enfermera roba bebe en posta médica

Una pareja de esposos fue capturada ayer por la Policía, acusada de estar involucrada en el tráfico de menores, luego que encontraran en su poder a una niña de apenas dos meses de nacida que había sido arrebatada con engaños de los brazos de su madre, al interior de la posta médica de C. (sierra de Lima) el pasado mes de febrero.

M. P. C. H. (49), trabajadora de limpieza que se hizo pasar como enfermera, captó a L. Q. de Q., quien ingresó a dicho centro tras haber dado a luz al interior del ómnibus que la llevaba hasta su pueblo natal P., departamento de Junín. La intención de la mujer era quedarse con la niña y traerla a Lima como si fuera su hija.

Cuando la madre fue dada de alta, C. H. la obligó a entregarle la bebé y viajar sola a su pueblo. "Yo le pedí a mi hija, pero me dijo que con ella estaría mejor. Me llevó a jalones hasta la carretera y me subió a un ómnibus, recalcándome que si mi esposo preguntaba por la bebé le tenía que decir que se había muerto", señaló la joven madre entre lágrimas.

Cuando L. Q. regresó a la posta médica, encontró a la falsa enfermera, quien la citó en un parque de S. A., hasta donde llegó M. C. S. (46), esposo de M. P. C., quien le indicó que no podía reclamar nada porque la niña figuraba en los registros como hija de ellos e incluso tenía partida de nacimiento con el nombre de L.X.C.C.

Ayudada por unos familiares en E. A., la desesperada madre denunció el caso en la comisaría del sector, cuyos efectivos ubicaron a la pareja en su vivienda del jirón S J , tercera zona de C. en C., siendo capturados para ser investigados.

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