Arenas movedizas de información
Un amigo y excompañero en la facultad de química de la universidad de San Marcos, me llama para preguntarme sobre algún secreto para disolver en agua el lauril éter sulfato de sodio, más conocido por el nombre comercial de Basf como Texapon. Recordé que ese problema ya lo tengo resuelto hace algunos años atrás, le expliqué el método, pero decidí fundamentar la explicación con el documento de donde saqué la información que no era más que la hoja técnica del producto. Al hacer la búsqueda me di con la sorpresa que tal documento ya no era fácil de hallar. Proliferaba una hoja técnica simplona pero efectiva para la documentación que muchas veces se exige como complemento para respaldar normas de calidad. Casi todas las fábricas habían copiado aquella hoja técnica suficiente para la norma, para el protocolo formal, insuficiente para el curioso, para el que necesita trabajar con el producto o crear novedades. La hoja técnica original, con valiosa información, había sido desplazad...