Matrimonio Huanca

Si bien es muy conocido mi sentido del ahorro, estimaba al novio de manera que haría un derroche en la compra del regalo: me fui al Mercado Central de Lima y en un arranque botarata compré una caja de copas de cristal originarias de la provincia china de Jiangsu. Me dije que tendría que, no solo el contenido ser valioso, sino parecerlo, de manera que lo llevé a que lo envolvieran profesionalmente. La boda se realizaría en la “incontrastable” ciudad de Huancayo, así que enrumbé hacia allá. Llevaría mi auto pues poner el preciado obsequio en la bodega de un bus por más vip que este sea, correría el riesgo de vulnerar su consistencia debido a su frágil y exquisita naturaleza. Me sorprendió que después de la ceremonia religiosa, la recepción sea en un coliseo. Desde una cuadra antes se escuchaba el ritmo de un cadencioso, pero a la vez alegre Huaylarsh, producida con maestría por un conjunto de saxofones, violines, clarinetes y arpas. La voz de un maestro de ceremonias animaba ...