viernes, 3 de diciembre de 2010

Seguro como un canguro


Leyendo las noticias, se acaba de dar un decreto supremo donde es obligatorio tener un seguro de salud para tener acceso a un crédito. Hoy en día donde la velocidad de los negocios es un factor importante y los bancos privados van al ritmo de los tiempos, no es novedad que el Estado anacrónicamente empiece a poner piedras en el camino a la velocidad emprendedora. ¿qué relación tiene? El análisis gentil sería que el Perú no tiene cultura aseguradora, y esta obligatoriedad hace que muchos por primera vez utilicen algún producto asegurador. Lo otro el análisis más malicioso es que hay un negociado bajo la mesa por parte de las aseguradoras con miembros del gobierno. Y es que los seguros todavía no gozan de buena fama en el Perú. Hace poco una aseguradora AFOCAT vendía el Seguro Obligatorio para Accidentes de Transito (SOAT) y muchos al tener un accidente éste no cubría nada y esto me recuerda a mi suegro cuando le robaron su tienda de electrodomésticos en pleno día y el seguro no le reconoció nada a pesar de estar asegurado porque "el seguro solo cubre si el hecho se da en horarios fuera de los de oficina". Por último tuve un pequeño accidente de tránsito y el SOAT efectivamente cubrió parte del tratameinto de la persona accidentada pero en el camino su personal me pedía dinero para sus gastos de transporte y hasta me pidió ¡que le invite una cerveza!!! ¡incréible!!! Obviamente al año siguiente al vencer el SOAT cambié de empresa aseguradora. Entonces de aqui a los 18 meses de plazo dados por el gobierno empezaran a salir seguros de salud a precios módicos que salven el tema pedido por el estado, pues hecha la ley hecha la trampa, que en la realidad no cubran nada considerable con respecto a la salud del asegurado, siendo la ganancia de las aseguradoras los grandes volúmenes utilizados, pero que originen un nuevo gasto mensual en el bolsillo del emprendedor o del sujeto de crédito que a veces por cuestión de competencias no puede trasladarse completamente a los clientes finales.

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