martes, 22 de enero de 2008

Sin tí, no viviría.


Como es normal en toda relación de pareja aveces hay algunos desacuerdos por aquí y por allá. Ahora después de un pequeño desencuentro me pongo a pensar que si no fuera por ella hoy no estaría vivo. Pero no lo digo desde el punto de vista romántico clásico y trillado de "no poder vivir sin ti" sino de manera literal. Pero su gran hazaña no fue un heroico acto producto de una decisión directa sino fue por casualidad cual enviada por un diestro destino.
Recuerdo era el año de 1992 estaba en amores con una bella mujer pero debo ser sincero que la cosa ya no estaba marchando bien. Por otro lado Lima desde ya hace algunos años se veía azotada por el terrorismo cruel y ya era clásico que se escuchen bombas explotando los viernes o sábados días predilectos de estos asesinos.
Mi enamorada de aquella época trabajaba en una farmacia en Monterrico cerca de la avenida El Polo. Casi a diario la recogía a las 20:00 horas como a veces demoraba más rato, en la esquina donde estaba el Banco de Crédito me compraba un cigarrillo y me ponía a conversar con la señora que los vendía hasta que ella llegaba. Debido al casi ritual cigarrillo y tertulia, había nacido una relación amical con la señora, la cual lucía siempre una pañoleta cubriéndole la cabeza, esto era por que sufría de cáncer y estaba siendo sometida a quimioterapia. Aquel viernes me encontré con mi enamorada, la llevé a su casa y ya no recuerdo por qué, terminé discutiendo de algún tema, que mi pensamiento de regreso era resolver la interrogante de si ya se había extinguido el amor en la relación. Realmente ahora por experiencia sé que nunca estos desencuentros son realmente por algo puntual sino que estos son acumulativos por muchos pequeños detalles que van minando la armonía. Ya al otro día amanecí con la idea de ir por la noche como siempre quizá para amistar o quizá para definir algo. Por la tarde le comentaba a mi papá sobre el asunto y él con su practicidad en asuntos de amores me decía "dale de baja a la situación" "la cosa es muy fácil si ya no se llevan se tienen que separar, sino sufren por las huevas". Estaba en esa conversación cuando sonó el timbre y era Ursula, en ese momento mi vecina y hoy mi señora.
- Hola Jorge, mira la próxima semana se casa mi hermana y hoy le vamos a hacer su despedida y como tu eres su amigo creo que sería bueno que vayas. - En ese momento no había premura por ir en la noche a pasarla mal con la pareja así que acepté de inmediato.
- Claro, ¿dónde va a ser?
- En la casa de unos tíos en San Isidro, nos vamos a ir en auto así que allí nomás te acoplas, estamos saliendo a las 8 ¡ah!! eso sí cada uno va a dar 10 soles.
- Uy toy misio ¿no me podrías prestar?
- Mmmmm bueno pero sé puntual.
Esa noche fue espectacular para mí. Bailé con Ursula y fue sensacional, allí se aclaró más mi panorama sentimental. El lunes volvería a finiquitar y el domingo por supuesto que iria a visitar a Ursula.
Lo curioso y trágico vino con los periódicos de la mañana del domingo. Un atentado con coche bomba al Banco de Crédito de aquella esquina había destruido el local y los muertos habían quedado regados por la pista, entre ellos mi amiga la vendedora de cigarrillos que combatía con valentía contra el cáncer pero cayó ante el egoísmo de gente que no tolera más idea que la suya a costa de muerte y destrucción.
Fui a visitar a hasta ese momento mi enamorada y lo curioso fue que se molestó que aquel sábado no fuese.
- ¿No sabes lo que es estar buscándote entre los cadáveres regados y todos esos escombros? ¿ Y tú? ¡Feliz de la vida en tu casa!!!
Nunca le dije que no había estado en mi casa, pero mi situación amorosa quedó clara.

4 comentarios:

esteban lob dijo...

Hola Jorge:
Junto con agradecerte tus habituales y valiosos comentarios en mi blog, paso a decirte que la historia tan personal que cuentas en este post, demuestra que la vida nos presenta situaciones muchas veces de película, pero que contrariamente a lo que se ve en la pantalla nos tiene de protagonistas, algunas veces en el marco de dudas, otras de súbitas realizaciones y, en el dramático caso que cuentas, con el fondo irracional de violencia y muerte.

Un abrazo desde Chile.

gabriel revelo dijo...

todavía no puedo creer que esto te haya pasado...

supongo que todo lo que nos rodea está más vivo de lo que nos imaginamos. todo se mueve y nosotros no somos más que simples hojas al viento.

gracias por compartir esta anecdota tan hermosa.

saludos.

la dueña dijo...

woaaaaaaaaa, y ese lado tuyo aun no lo conocia en tu escritura .

y si llego a entender en ese "no se vivir sin ella "

¡que mania la tuya siempre escribes algo que me engancha a tus escritos


besos.

Pato dijo...

Definitivamente no te tocaba esa chica . Todos tenemos un destino trazado ? pero .... lo podemos cambiar ?
Me alegra que hayas visitado mi espacio , vendré pronto !
Un abrazo desde mi México querido !