Una misteriosa y milagrosa curación Rosacruz

En una agradable conversación me contaron una historia real que me resultó interesante. Finalizando la década del sesenta un estudiante provinciano de la universidad limeña Federico Villarreal empezó a sentir dolores en la parte inferior derecha del tronco, donde se ubica el hígado. Fue al médico y después de varios análisis le recomendó que regrese a su tierra pues las condiciones de su hígado eran irrecuperables. El estudiante no se dio por vencido y empezó de cero con otro médico que llegó después de nuevos análisis a la misma conclusión. Se hacía tarde para llegar a clases de manera que aceleró el paso y en ese divagar mental de adelantarse al futuro y perder concentración por el presente chocó con un anciano. El anciano lo tomó del brazo y como leyéndole la mente le dijo que se había dado cuenta que estaba mal del hígado y que su enfermedad era incurable para la ciencia pero que pertenecía a los Rosacruces y que podía ayudarlo con su curación. El estudiante no tenía nada que...