El Secreto del Sabor

Desde ya hace muchos años en las periferias de la ciudad de Lima aparecieron unas carpas con mesas y sillas que ofrecían caldo de gallina. Existen 2 tipos de caldo: con presa y sin presa. Con presa a parte de la sopa caliente llena de fideos, papas, rocoto, cebollita china, verduras, huevo duro y pequeños pedazos de gallina sueltos por allí producto de la cocción te viene con un plato de presa de gallina sancochada. Obviamente a menor costo el sin presa que es lo mismo pero sin la presa de gallina añadida. Por lo general los comensales son los innumerables taxistas que ven en el turno de noche su oportunidad, y los que han libado más de una copa de cualquier licor que ven en la esperanza del caldo el renovado de fuerzas y la excepción de la resaca. Otro pretexto más para tomar caldo de gallina es el haber efectuado el acto sexual ya sea por producto del amor artificial de un prostíbulo, o el sano acto producto del más puro amor de hotel, hostal o cualquier lugar íntimamente público. ...