domingo, 20 de diciembre de 2015

Autodestrucción y Neuromarketing



Llevo ya 8 años fabricando y vendiendo mis almohaditas rellenas de plantas secas y semillas, a pesar que nos va bien, a veces me da cierta piconería al ver que productos que son dañinos a la salud o al planeta tienen millones de veces más éxito.
Paralelo a esto, caminando por la feria del libro, me encontré con un título que llamó mi interés "Brainketing" de Liliana Alvarado. Me pareció costoso y al leer la solapa me di cuenta que la que escribía y la universidad que lo editaba una de sus características es que son especialistas en marketing. Muchas veces he comprado por lo que dice las solapas y por los dibujos, me han generado expectativa para luego no dejarme nada. No quise caer en el juego, así que lo hojee, busqué la bibliografía para después buscar artículos basados en ella por internet. Encontré información sobre "neuromarketing" que es como popularmente se encuentra al tema de la influencia del cerebro en el fenómeno de compra y la influencia de la publicidad en el cerebro para ocasionar la compra. 
Encontré un interesante video de Jurgen Klaric, donde explica la neurociencia aplicada al marketing. Aquí mis sospechas se vieron confirmadas: el ser humano es autodestructivo. Y esto lo hace de manera inconsciente de allí el éxito de muchos productos dañinos y también el fracaso de los estudios de mercado basado en encuestas. un  claro ejemplo es cuando le preguntan a la gente si prefiere alimentos ricos en grasas o naturales bajos en grasas. El resultado es que la gente prefiere lo sano pero en la realidad los dañinos y grasosos les resulta más ricos y consumibles.
Recuerdo claramente la época cuando laboraba en la empresa alemana Süd Chemie,  la química Rosalina Condemarín inventó un producto para producir azúcar blanca basado en el blanqueo con arcilla del jugo de caña, viniendo a reemplazar el contaminante proceso de quemar azufre y burbujear los gases en el jugo. Se contrató una empresa que hizo un estudio basado en encuestas a los productores azucareros responsables de la compra. El resultado dio que el éxito estaba asegurado tanto por costos como por tecnología de uso. La realidad fue otra, el producto tuvo que descontinuarse. Se dice por ello que el 80% de estudios basados en encuestas  fracasan, pero se sigue recomendando y usando pues favorece el negocio de las empresas de marketing y al final de cuentas estos costos los paga el consumidor final.
Este fenómeno de autodestrucción llevó a las fábricas de bebidas alcohólicas a poner lenguaje subliminal en su publicidad relacionadas con la muerte (tánatos) para así aumentar sus ventas. Aunque también mezclado con lenguaje subliminal de contenido sexual (eros).   
Por último menciono la experiencia de los cigarrillos, increíblemente desde que se dejó de hacerles publicidad y a poner fotos de moribundos en el lugar donde los expenden aumentó las ventas.
¿Y en política? ¿será también aplicable la premisa?
(imagen extraída de http://catalinapons.com/2013/07/el-cerebro-nos-ensena-a-vender/neuromarketing/)