viernes, 14 de agosto de 2015

El fenómeno de la ciudad perdida



En la vigésima feria de libro en Lima tuve oportunidad de asistir a la presentación del renombrado contactado Sixto Paz Wells. Esta vez se presentó con el comandante retirado de la Fuerza Aérea del Perú Julio Chamorro.
Chamorro nos contó sus experiencias en la base aérea de La Joya ubicada en la región Arequipa. Mencionó que cuando llegó a trabajar allí, una actividad muy común era inspeccionar el desierto llegando a conocer casi al detalle la flora y fauna de los alrededores.
Lo curioso es que cuando caía la noche a unos kilómetros de allí aparecen las luces de una ciudad siendo la ciudad más cercana Arequipa a 60 km. Primero la miraron con sus instrumentos de visión a distancia y pudieron observar pistas, edificios e incluso automóviles en movimiento. Luego proyectaron visitarla por tierra. Ocurrió que a manera que se acercaban, la ciudad se alejaba. Ante el fenómeno decidieron sobrevolarla, pero el prodigio se mantuvo, avanzaron hasta 80 Km y la ciudad mantenía su distancia.
Esto al comienzo les causó impresión, pero con el tiempo se hizo tan común que solo lo persiguen cuando hay una visita a la base para causarle admiración. Esto y muchísimos hechos más provocaron que la Fuerza Aérea del Perú abriera una oficina de Fenómenos aéreos anómalos comandados por Chamorro. Así cualquier ciudadano que haya observado un hecho fuera de lo común y mejor si tiene material audiovisual puede ir a la cuadra 51 de la Av. Arequipa en Lima y reportarlo.
En lo personal tuve una experiencia el 8 de diciembre de 1998 cuando viajábamos con un primo en su auto junto con mi señora por la carretera central pasando la ciudad de La Oroya, rumbo a Huancayo en paralelo con el río Mantaro vimos una inmensa luz blanca que se desplazaba de oeste a este. Decidimos seguirla hasta que se posó entre dos montañas no muy elevadas. Paramos y decidimos acercarnos a ella. Mi señora se quedó viéndola en el auto y mi primo y yo caminamos subiendo la pequeña montaña en busca -en caso que sean seres de otros planetas- un contacto del tercer tipo. Pero curiosamente la gran luz a manera que nos acercábamos se alejaba. Cuando vencidos en nuestro objetivo decidimos regresar, le comentamos a Ursula que la gran luz se había movido "escapándose". Ella con sorpresa nos dijo: "todo el rato que ustedes se han ido siempre ha estado allí. Mi primo alcanzó a tomar una foto la cual le enseñamos a Sixto Paz y él descubrió en ella muchos detalles que le daban contundencia a que era un vehículo espacial dirigido lo visto aquella noche.  Al día siguiente revisamos y tomamos fotos de la zona y al igual que los alrededores de la base aérea de La Joya no habían rastros de ciudad cercana ni tampoco instalaciones eléctricas, es más, visitamos el pueblo más cercano y éste no contaba con electricidad. Ahora después de décadas el fenómeno de la ciudad perdida nos indica que fenómenos similares ocurren a diario pero no explica el origen del misterio.
(imagen extraída de http://misterios.variaditos.net/la-ciudad-perdida-de-la-atlantida-documental)

3 comentarios:

esteban lob dijo...

Son, estimado Jorge,fenómenos, aún en nuestros días, sin explicación razonable, pese a que se reportan desde tiempos muy remotos.
Siempre pienso en la legitimidad de la idea de vida en otros planetas, pero pasan las generaciones y los vestigios no son más que luces que vienen y que van.Lo de la ciudad que se aleja, eso sí que me resulta más extraño todavía.

Abrazo.

Jorge Atarama dijo...

Esteban: Encontré un video de you tube del comandante Julio Chamorro donde cuenta más historias pero esta vez con videos que van m+as allá de luces. https://www.youtube.com/watch?v=7695GZ5SPiM Un gran abrazo.

esteban lob dijo...

¿Qué más se puede decir?