lunes, 5 de agosto de 2013

El Secreto de los Santos


A mediados de los ochenta Lima tuvo la visita del Papa Juan Pablo II el cual fui a ver en la reunión para jóvenes realizada en el Hipódromo de Monterrico.
Me impresionó mucho a mis 17 años la buena vibra o energía positiva que sentí. Me dio una increíble sensación de paz y el optimismo que un mundo mejor fuera posible me invadió.
Con el correr de los años mis ideas con respecto a la religión fueron cambiando debido a la curiosidad de poder saber que hay más allá de las creencias que me enseñaron en la familia y mi país, sin perder el respeto por ellas y más por sus seguidores pero sintiendo que el profesarlas y creer en ellas como único camino son el más grande peligro para la paz mundial..
El 2002 tuve ocasión de llevar el curso de El Arte de Vivir en la empresa donde trabajaba y me gustó la sensación de paz que me produjo llevándome a ahondar más en el genial creador del curso el líder humanitario hindú Sri Sri Ravi Shankar que es tratado por grandes grupos de personas como una especie de santo.
Fui a Argentina a un curso donde él intervenía y la sensación nuevamente como aquella con el Papa pero quizá más fuerte, más intensa, una alegría y felicidad inmensa me invadió. 
Al retornar a casa compartí con mi hijo y mi señora esta inolvidable experiencia.
Pasaron los años y Sri Sri Ravi Shankar visitó el Perú país donde sus seguidores son escasos . Mi señora,  amistades y familiares fueron a verlo pero tanto ellos como  yo no tuvimos aquella experiencia espectacular como en Argentina.
Tuve ocasión de preguntarle alguna vez al mismo Sri Sri sobre el por qué de la variedad de esta experiencia y nos explicó la importancia de la fe: "si crees con fe que ese pajarito (justo empezó a cantar un pajarito) te va a dar todo lo que necesites pues te lo dará". Después me llegó un mensaje donde explicaba la importancia de los devotos para un lider, un guru, un representante de alguna espiritualidad. Contó la historia de un seguidor suyo que al quedarse sin carga en el celular tomó una foto suya y le pidió que le recargase puesto que no contaba con energía eléctrica ni el cargador respectivo. Milagrosamente éste se cargó y desde ese momento ese devoto no usa más que la foto del maestro para recargar su celular. "sin embargo -nos dice Sri Sri- yo mismo no puedo cargar mi celular y necesariamente tengo que usar el cargador con energía eléctrica" con ello nos explica el poder de la devoción y la fe.
Leyendo el blog de un amigo mexicano Gabriel Revelo, éste narraba la increíble experiencia que había tenido con la visita del no tan carismático Benediucto XVI y el como había cambiado su opinión sobre éste. Me imagino Gabriel habrá tenido similar sensación que tuve con Juan Pablo II a mediados de los ochentas.  
Por último hablaba con un amigo que es pastor evangélico y me decía que el gran problema del mundo es la ausencia de Cristo en el oriente en especial en China. le comenté que lo que me decía era terriblemente preocupante pues hay que saber respetar la pluralidad de creencias incluyendo las agnósticas y ateas.
Entonces concluyo que las sensaciones y experiencias están directamente relacionadas a la cantidad de devotos presentes y a la fe que estos tienen y que ha sabido despertar el líder. Por ello fue considerable la diferencia de experiencias vividas en Argentina y Perú. Allí está el gran secreto de los santos: en la concentración de fe y devoción y en la cantidad de devotos. Y el gran peligro del mundo es el creer que por que vivi una experiencia fantástica con un camino este camino es el exclusivo que el mundo debe tener. La exclusividad de la verdad un peligro para la paz mundial.
(imagen extraída de Radio Bulgariahttp://bnr.bg/sites/es/Lifestyle/HistoryAndReligion/Pages/Templos_9_12_12.aspx).

1 comentario:

esteban lob dijo...

Hola Jorge:

Ciertamente aquellos que se consideran dueños de la verdad, deben ser vistos con cautela.
Al final de cuentas, en nuestro mundo hay "verdades múltiples".

Abrazo austral.