lunes, 22 de abril de 2013

Una misteriosa y milagrosa curación Rosacruz


En una agradable conversación me contaron una historia real que me resultó interesante.
Finalizando la década del sesenta un estudiante provinciano de la universidad limeña Federico Villarreal empezó a sentir dolores en la parte inferior derecha del tronco, donde se ubica el hígado. Fue al médico y después de varios análisis le recomendó que regrese a su tierra pues las condiciones de su hígado eran irrecuperables. El estudiante no se dio por vencido y empezó de cero con otro médico que llegó después de nuevos análisis a la misma conclusión.
Se hacía tarde para llegar a clases de manera que aceleró el paso y en ese divagar mental de adelantarse al futuro y perder concentración por el presente chocó con un anciano. El anciano lo tomó del brazo y como leyéndole la mente le dijo que se había dado cuenta que estaba mal del hígado y que su enfermedad era incurable para la ciencia pero que pertenecía a los Rosacruces y que podía ayudarlo con su curación.
El estudiante no tenía nada que perder de manera que accedió. Se acercó a buscar al anciano quien lo llevó a una casa, aparentemente  un consultorio. Le hizo que se siente en una silla blanca a esperar su turno. Lo curioso es que estuvo esperando como media hora pese a que no había más pacientes ni más personas que el misterioso anciano.
- Muy bien - dijo el anciano- ya te han revisado y efectivamente es el hígado pero hay solución pese a lo complicado. Te tienen que operar.
- Pero si nadie me ha revisado- el estudiante sorprendido y extrañado.
- Eso es lo que crees, pero aunque no los veas ellos han estado aqui y te han revisado con minuciosidad.
 El anciano le dio una lista con lo que tenía que llevar a la operación, cual era la dieta física y mental que debía seguir para estar preparado, la ropa y accesorios de cama -todo de color blanco- la fecha, hora y la dirección dónde tenía que acercarse.
Escrupulosamente el estudiante cumplió con todo lo requerido. Fue a la dirección de un barrio un tanto peligroso de Lima. El anciano lo esperaba. Lo hizo pasar a una habitación muy limpia, lo recostó en una camilla especial no sin antes hacer que se vista con la ropa apropiada de color blanco. Antes de retirarse le dijo:
- El médico que te va a operar es un inglés que murió en el año de 1745 y la enfermera que lo asiste es una alemana que vivió en el siglo diez y nueve.
El anciano se fue y el estudiante quedó sorprendido cuando empezó a sentir un tremendo sueño.
Después de unas horas, el estudiante volvió en sí siendo lo primero que observó  el rostro sonriente y satisfecho del anciano.
- La operación ha sido un éxito, aqui te dejo todo lo que debes seguir para tu completa recuperación - acercándole un listado- debes tomar estas hierbas, evitar las carnes y movilizarte despacio. Al cabo de un mes podrás hacer tu vida normal.
El estudiante notó una pequeña marca muy delgada ya cicatrizada sin herida alguna. Al cabo de un mes fue al mismo médico que lo había visto la última vez y le contó su historia. Después de los análisis el médico dijo:
- Definitivamente esto es un milagro. Este no es el mismo hígado que vi hace unos meses. Está completamente normal.
Ya han pasado décadas de esto y el estudiante goza en su madurez de una excelente salud y de la experiencia le queda solo esa fina marca que le recuerda el milagro.
El escuchar esta bonita historia me hizo buscar en internet y encontré un libro interesante muy recomendable http://eruizf.com/biblioteca/r_c/max_heindel/max_heindel_curacion.pdf

miércoles, 17 de abril de 2013

Corea del Norte: Guerra avisada no mata gente


Analizando las veces que a los Estados Unidos se le ha hecho daño en actos de guerra en su territorio el factor sorpresa fue decisivo (Pearl Harbor, 11S). Una vez que alertados del enemigo la potencia mundial toma represalias no le importa –como en toda guerra- que justos paguen por pecadores ni que justifique sus ataques con datos falsos y pasando por alto las Naciones Unidas.
Me sorprende tremendamente la aparente ingenuidad del líder y máximo mandatario de Corea del Norte Kim Jong-Un (el cargo de presidente no existe en ese país) de amenazar tanto a Corea del Sur, Estados Unidos y hasta Japón. En realidad hay que revisar con pinzas las noticias puesto que ahondando más la del líder Coreano es una reacción a prácticas militares realizadas por EEUU en Corea del Sur muy cerca de la frontera norteña.
Hasta el momento para bien del mundo no ha pasado a mayores pero económicamente se observa una gran caída en los precios de la bolsa de Corea del Sur.  Habría que ver si capitales norteamericanos o aliados se están beneficiando de esta coyuntura. Por otro lado el aumento de logística norteamericana en Corea trae como consecuencias el mayor consumo por parte del ejército estadounidense tanto de alimentos, combustibles, etc. provocando el mayor ingreso de las empresas que proveen a este. Sería muy interesante saber quienes están detrás de estas empresas y si influyen en las decisiones provocadoras norteamericanas que originan  las reacciones y amenazas de Kim Jong-Un.

lunes, 8 de abril de 2013

El Cielo es Real artículo de Newsweek que me recuerda a Jorge Adoum.


Eben Alexander un médico neuro cirujano graduado en Harvard vivió una experiencia que en parte nos confirma lo ya dicho muchísimo tiempo antes por Jorge Adoum en su libro "21 días en el mundo de los muertos". La revista Newsweek sorprendió a muchos con el artículo sobre la experiencia de Alexander en su número del 8 de  octubre de 2012. En ella se nos cuenta el como un rígido científico cambia de opinión gracias a una experiencia extrema. Alexander sufre una meningitis y un estado de coma por 8 días inutilizando su cerebro. Sin embargo en contra de sus principios vive una experiencia mística y descubre o intuye que la conciencia y la mente están más allá del cuerpo físico. También descubre la existencia de una unidad universal. El artículo traducido y completo lo encuentran en este link.   http://concienciacritica-maia.blogspot.com/2013/01/el-cielo-es-real-dr-eben-alexander.html
Jorge Adoum nos contaba en su experiencia que cada uno ve en ese "otro mundo" o "mundo real" de acuerdo a sus creencias, así como ejemplo los cristianos podrán ver a Jesús, la virgen María o algún santo. Eben de origen cristiano pero que en el fondo no creía, vio al ser que lo guiaba en la imagen lo más parecido a una campesina holandesa rubia y de hermosos ojos azules y el cielo lo más cercano a la imagen de las iglesias cristianas que vio cuando niño de acuerdo a las creencias familiares. Jorge Adoum nos dice que en ese otro mundo o cielo no necesitamos trabajar para subsistir pero podemos hacer lo que más nos gusta. Pese a ello muchos adictos al trabajo siguen esclavizadamente dedicándose a ello pasando mucho "tiempo" para darse cuenta la inutilidad de su accionar. Otro detalle que nos muestra Adoum el cómo gente que se a dedicado a la vida religiosa y en especial trabaja asustando y manipulando a la gente con amenazas diabólicas viven su propio dantesto infierno creado por ellos mismos en aquel fantástico mundo. En fin, llama a reflexionar que al fin y al cabo es cuestión de tiempo para poder aclarar nuestras dudas sobre ese continuar de la vida pero de hecho las experiencias mencionadas por la gente que milagrosamente volvió nos da que pensar el como será nuestro desempeño en un lugar libre de realizar lo deseado sin las preocupaciones de la materia que quizá sea la verdadera realidad.

domingo, 7 de abril de 2013

Wiraccochan, el iluminado de los andes


Cada cierto tiempo, los seres humanos llegan a reflejar la naturaleza del universo en su máxima expresión: la condensación humana del amor. A estos seres les llamamos iluminados. En el oriente podemos ver a Zoroastro, Gautama más conocido como Buda, al maestro Jesús de Nazareth, a Mahoma, entre muchos. 
En Sudamérica, en lo que hoy le llamamos Perú también tuvimos a un iluminado cuyo nombre fue Wiraccochan. Otros le llaman también Tunupa, en Lima y Bolivia se le conoce como el Ekeko.
Se dice que es el hijo del Dios Wiracocha y que emergió del lago Titicaca, su característica una túnica blanca que lo cubría, un saco con sus instrumentos y su barba. A su paso enseñaba los misterios del universo, llevando y dejando prosperidad y un mensaje de amor hacia el prójimo. Estos seres se caracterizan siempre por eliminar la ilusión del ego, provocando en quienes lo conocen el descubrimieno de la unidad del cosmos y por lo tanto el amor que es la naturaleza del universo. Al elevar la conciencia, sumado a los conocimientos tecnológicos que enseñaba como el momento preciso de sembrar y cosechar, la prosperidad llegaba por añadidura.
Si visitamos el valle de Ollantaytambo observaremos la imagen que se hizo en su honor. Era un viajero perpetuo, cuando llegó al valle de Pachacamac lo que ahora es Lima se le llamó el Ekeko. Hoy se a deteriorado su memoria y se toma al Ekeko como un símbolo de suerte, mas no es suerte por la suerte misma, sino por el manejo que trae el conocimiento del universo.
Se dice que su misión terminó en los mares que bañan el actual Ecuador, pero su influencia todavía se da cuando visitamos los pueblos de nuestra américa en la imagen de amor al prójimo y de unión universal.