sábado, 26 de enero de 2013

Bicicleteando con mi primo Lalo


Mi primo Lalo me lleva 2 años de edad. Es casi como un hermano puesto que vivíamos cerca y jugábamos juntos casi todas las vacaciones de verano. En todos aquellos juegos él me enseñó que para ganar no habría que ser muy ingénuo. Me enseñó a cubrir bien las cartas, que en el fútbol habría que en cierto modo engañar al rival. Nos compraron el mismo modelo de bicicleta donde aprendimos a manejar. Lo natural era que me diga "te hago una carrera, la vuelta a la manzana, ¡empieza ya!!!" Y arrancaba de inmediato con la cierta ventaja de ser el juez que da el arranque, a veces me ganaba y a veces ganaba yo.
Aquel fin de semana recibimos la visita de nuestra prima Elena, mi papá no sé por qué motivo aquel día me repetía que "no lleve a nadie". Pero mi prima Elena con ese cariño especial que tienen las mujeres de convencerte me pidió que la lleve y no me hice el muy difícil de acceder a sus requerimientos y pasar por alto los consejos.
Bien, Elena subió al asiento de atrás y me divertía enseñándole la urbanización Salamanca. Cuando de un momento a otro veo que Lalo se acercaba e intuí lo que a continuación dijo: "Una carrerita, vuelta a la manzana ¡ya!!!" Y yo ya había acelerado con anticipación tomando la punta. doblé la primera esquina, luego la segunda de lo más concentrado, cuando Lalo con cara de angustia -por supuesto va perdiendo- me dice "¡¡¡¡para, para!!!!" entonces pensé "claro, para ganar no hay que ser ingenuo" entonces lejos de hacerle caso aceleré más y más, vaya que Lalo era un gran actor puesto que él también con una cara compungida se acercó a mí y me dijo "¡Mira atrás!!! ¡Mira atrás!!!". Le contesté "Oh sí claro cómo no!!!" Y aceleré más y más. Cuando una señora que caminaba por la vereda me dice "¡niño mira atrás!!! ¡Para!!! ¡Para!!!" Entoncés medí la ventaja y ésta me daba tiempo a echarle una miradita: Mi prima Elena -la cual había olvidado por concentrarme en la carrera- estaba colgada y su rostro ¡se golpeaba y frotaba contra el pavimento!. No gritaba ni nada solamente resignadamente su cara era arrastrada sobre el cemento (con piedritas) de la pista Salamanquina. Al parar su rostro era una masa sanguinolenta y mi corazón lo tenía en la boca. Llegaron los demás familiares, mi papá me enrostró el clásico "carajo, te dije que no llevaras a nadie". La llevaron a la clínica y la cosa felizmente no fue tan grave. Mi prima tenía un llanto silencioso que  sumado a mi concentración producto de mis deseos de ganar no me percaté de nada de lo que ocurría (debe haber alguien que califique los tipos de llanto éste fue terriblemente silencioso).
Ahora que lo veo a mi hijo participar en algunas competencias ciclísticas me ha venido al recuerdo esta carrera informal y por supuesto también la recuerdo cuando veo a mi prima Elena y las sutiles huellas que quedaron en su rostro que las décadas y su belleza no han podido borrar. Haciendo recuerdo de niña nunca más la dejaron visitarnos ¿será por esto?

viernes, 4 de enero de 2013

El tiempo de los sueños


Era las 7 de la noche de un sábado, decidí hacer zapping en la TV como haciendo tiempo para ver un programa de televisión cómico a la 9 pm. Aproximadamente a las 7:33 pm llegué al canal deportivo local y estaba jugando el César Vallejo vs Alianza Lima, el partido realmente estaba aburridísimo, así que iba y regresaba puesto que con el fútbol nunca se sabe. A los 34 minutos del segundo tiempo observé que el portero de Vallejo tenía el balón en las manos y saca elevado. La cámara toma el balón por los aires y en ese momento caigo en un profundo sueño. Recuerdo haber tenido dos largos sueños que son como largas y divertidas películas. Al término del segundo sueño, ante la sensación de haber transcurrido mucho tiempo, sobresaltado abro los ojos con la idea que por lo menos eran las 10 de la noche y que el programa que quería ver ya había terminado. Al abrir los ojos me doy con una gran sorpresa que me sobresaltó: la pelota recién caía en aproximadamente el centro del campo y el tiempo del partido ¡todavía eran los 34 del segundo tiempo!!! esto me ha hecho reflexionar sobre la relatividad del tiempo.
Einstein decía que si 2 hermanos gemelos uno quedaba en la tierra y otro se iba en una nave a la velocidad de la luz para el de la nave podía pasar una hora y para el que quedó en tierra habían pasado años. Entonces ese mundo onírico ¿es un mundo de imaginaciones? o nuestra conciencia sale a una velocidad libre de tiempos de gravedades y de mundos. Al comentar esto con mi esposa Ursula me recomendó que viera la película "El Origen"y efectivamente en ese filme manifiestan la idea que mientras aqui en la realidad para una unidad de tiempo, el tiempo onírico es mayor y este aumenta a manera que pasamos de una dimensión onírica a otra más profunda (es decir un sueño dentro de otro). Si hubiera sido al revés es decir que el sueño sea más corto que la realidad como sucede en estados meditativos donde sientes que pasó un segundo y pasó en la realidad 30 minutos o más podría llegarse a pensar que algo de nosotros sale y se va a la velocidad de la luz y regresa. El sueño y sus tiempos siempre va a ser un interesante misterio.