martes, 2 de octubre de 2012

Efecto Mariposa y el misterio de lo que habría pasado


En el libro "Conversaciones con Dios" Neale Donald Walsch nos explica que todo ya sucedió y lo que llamamos vivir es la elección de la conciencia en el laberinto de las infinitas posibiliades que ya se dieron, de allí la relatividad del tiempo. De allí nuestra posibilidad de a veces mediante sueños u otros medios podemos viajar a través del tiempo. Esto mismo lo repite Deepak Chopra en muchos de sus libros.
Entonces me pongo a pensar de cuantos detalles que de hecho han cambiado mi vida. En realidad antes de nacer mis padres me cuentan del cómo se conocieron: Mis abuelos le piden al que iba a ser mi padre que se vaya a otro distrito a comprar un juego de apuestas hípico que aqui en Perú llamamos "la polla". Él tomó un bus, estaba vacío, se sentó y subió una guapa joven -la que iba a ser mi madre- que se dirigía a una tienda para cambiar una prenda que no le quedó bien a quien se la obsequió. Según mi papá se sentó a su costado pudiendo haberse sentado en cualquier otro asiento vacío. El cobrador llegó y mi futuro papá pago con un billete y le cobró por dos por error. El se sorprendió y dijo que estaba bien, ella le agradeció y se rompió el hielo. La conversación fluyó hasta nacer quien escribe. Muchos detalles juntos y pequeños para cambiar una vida. Hace unos años puse un anuncio publicitario en el periódico. Sólo hubo una llamada. Nos hicimos amigos con quien llamó me presentó una de sus amigas que tenía una tienda de aromas, organizó su primer evento al cual asistí, me fue bien, a su vez le presenté una amiga. Un día me llama para que vaya a su espacio radial, debido a mi lejanía le pedí que entrevistara a la amiga que le presenté, ésta ahora tiene un espacio radial en su radio y es su maestra de ceremonias en sus eventos. Cada vez que escucho su buen programa me acuerdo que renegaba por el aparente fracaso de mi anuncio periodístico que a la larga trajo beneficios a mi y todos los implicados. Si no lucharíamos tanto con la muerte, si no la tomáramos como una enemiga a vencer y reconociéramos que la única manera de no morir es no nacer, si reconociéramos en ella lo natural, podría deducir que todo hasta la muerte misma es por algo bueno. Que a corto plazo podríamos renegar y pensar en una desgracia pero que a la larga, las sincronías, los efectos mariposa, te hacen concluir que todo pasó para bien. Cuantos detalles: el no que me hizo una chica que a la larga me hizo conocer otra, la ausencia de otra a la cual esperaba a la salida de su Instituto para declararle mi amor y que ese día justo no pudo ir, la invitación a una fiesta de último momento que me salvó de ir donde explotó una bomba terrorista, él retrasarme en un almuerzo y ser invitado al curso El Arte de Vivir justamente por esa incomididad y retraso, y a la larga me pareció el más fantástico curso que he vivido hasta hoy. Cuantas casualidades aparentes que nos cambian el camino y nos hace recrear ¿qué hubiese pasado si no ocurría esto? Ese pequeño detalle se convierte en el gran cambio de una vida. Una existencia.
(Imagen extraída de http://www.aeureanos.com/2008/12/25/sera-la-vida-ms-fcil-si-fuera-un-laberinto/comment-page-1/)