jueves, 5 de abril de 2012

El último Judas de David


Todos los días de clase tengo el gusto de llevar en el auto al colegio a  mi hijo Pablo y a sus amigos Karina y David. Un día David llegó con la novedad que estaba postulando para el papel de Judas en la ópera rock Jesucristo Superstar que organizaba el profesor Blas para ser escenificada en Semana Santa.
Es muy agradable escuchar a los jóvenes como se proponen un proyecto, se apasionan y van logrando poco a poco sus metas. Así,  David en 5 minutos que dura el viaje al colegio nos ponía al día sobre las novedades de su postulación. Primero el director Alex Blas  parecía que iba a elegir otro actor, después continuando los ensayos  se decidió por la constancia de David. Entusiasmado nos iba narrando todo lo que acontecía en los ensayos, hasta incluso me dio el USB donde tenía grabada la música de su personaje para que lo reproduzca en la radio del auto. Fue grato observar la metamorfosis del personaje por el contar de David, pero Pablo y Karina ya querían hablar de otras cosas pues se habían saturado con el tema de Jesucristo Superstar. Así transcurrieron los días hasta llegar a la puesta de escena.
Decidimos ir temprano para tener un buen lugar, Pablo se sentó a mi derecha y junto a él un grupo de sus amigos peretenecientes a su salón y al de David. Allí hablaban de historias donde en otras escenificaciones el arnés de Judas había vencido al peso y se había caído. Como es normal en los comportamientos grupales los muchachos armaban chacota risueña alucinando una supuesta caída. También comentaban que ya estaban cansados que los jóvenes artistas solo sabían  hablar de sus actuaciones. La puesta iba a hacer que por fin acabe esto. El entusiasmo de los actores hizo que saliera muy bien la obra y mérito del director teatral (profesor Blas) pues las perfomances a mi modesto entender fueron buenas (salvo un soldado romano que al supuestamente empujar a Jesús lo hizo riéndose cuando la escena pedía expresar molestia). El local estaba abarrotado de gente y en toda la obra se escuchaba un murmullo como los que se sienten en los recreos escolares. 
- Ya se viene la colgada de Judas allí me voy a cargar de risa- dijo uno de los chacoteros amigos de Pablo.
- Por fin ya se va a acabar estos patas ya nos tenían hinchados con su obra. - Decía otro.
El murmullo continuaba, la noche fresca y agradable, las actuaciones buenas pero un público difícil y murmurador. Llega la escena del arrepentimiento de Judas y procede a colgarse. David sube hacia la horca y claramente se observa como su redondez ingresa al cuello. David Judas, salta y  se contornea epilépticamente con desesperación hasta que yace inerte colgado al juego de la gravedad. El silencio fue sepulcral. Mi mente empezó a pensar lo peor: " Dios mío, ¿habrá sido David tan loco de haberse ahorcado de verdad? ¿Será el último Judas de David?" Las luces se apagaron para pasar a otra escena pero el silencio continuaba. Hasta los chacoteros amigos de Pablo palidecieron. David seguía inerte y colgado ahora entre sombras. Ya estaba por empezar la siguiente escena cuando el profesor Blas con signos de gran preocupación se acerca con miedo para bajar a David. Al dar la primera señal de vida entre las sombras, la gente suspira aliviada y como una celebración de vida, los amigos de Pablo, los espectadores y yo, rompimos en aplausos de celebración. Los murmullos volvieron pero esta vez nos llevamos la alegría de esta emocionante puesta en escena que nos enseñó a valorar a los amigos y a la vida. Felicidades a David, al director teatral y los tremendos y excelentes nóveles actores.

3 comentarios:

esteban lob dijo...

Hola Jorge:

¡Que buena historia!
Me recuerda una obra de teatro, cuando a un actor no le salió el disparo de una supuesta pistola, ante lo cual para salir del paso procedió a "ahorcar" a su víctima.

Un abrazo, amigo.

Jorge Atarama dijo...

Esteban: Que buena salida del actor que mencionas!!! Un gran abrazo.

Abriendo Caminos dijo...

Genial experiencia y muy valioso este joven que logro cumplir su meta, es admirable ver a las personas superarse hasta lograr sus anhelos.

Saludos.