martes, 2 de marzo de 2010

Fuerza Hermano


Recorrí Chile desde Arica hasta Santiago, a ritmo de aventurero. Tomé un bus y como es mi costumbre me puse a conversar con las personas hasta ese momento desconocidas, recogía historias fantasmales, misterios que se repiten de pueblo en pueblo, observando similitudes y pequeñas variaciones con las escuchadas en mi país. En fin, gocé con la tertulia con esa cálida rapidez que tienen al hablar nuestros hermanos chilenos. Sacaban "al tiro" que era peruano y uno de ellos en el viaje de regreso me contó que era de Puerto Mont y para mi sorpresa empezó a cantarme el himno Nacional de Perú, sentí emoción, quería grabar ese momento para que todos mis compatriotas sientan el cariño que estaba sintiendo en ese momento y que las cosas no son como muchas veces se escuchan en las tribunas de los estadios de gente sin cariño ni respeto al prójimo y que muchas veces -la mayoría de las veces- se generalizan. Mi amigo de Puerto Mont era muy aficionado a la onda corta y me dijo que al terminar su programación las radios peruanas tocaban el himno, que le gustaba mucho y a tanto escuchar se lo aprendió. Allí fue que le conté que a mi de muy pequeño fue un chileno el padre Jacinto Ojeda allá en el Colegio Claretiano de Trujillo curiosamente también de Puerto Mont el que me enseñó a cantar el himno del Perú. En ese momento no sabía que era chileno, pues incluso nos llamaba la atención cuando no lo cantabamos a todo pulmón. Posteriormente ya más grande fui director de un periódico mural del colegio y lo entrevisté, allí fue que me contó su niñez en Puerto Mont y su hermosa historia del llamado de Dios.
Por eso se me parte el alma cuando veo las imágenes del terremoto de la madrugada del sábado y ofrezco mis mejores vibraciones mediante la oración, mediante el sentimiento del corazón para que esta página pase lo más rápido posible y volvamos a ver a un Chile recuperado y feliz. Es inevitable que así va a ser su calidez no merece más que ello. ¡Fuerza Chile!!! y un abrazo a la distancia desde el corazón.

2 comentarios:

esteban lob dijo...

Mil gracias.

Yenifer Ojeda Eujenio dijo...

Que lindo gesto, el padre Jacinto Ojeda es mi tío abuelo ☺