domingo, 16 de agosto de 2009

Pueblo Libre la ciudad de los sellos


Hace ya unos tres meses una amiga ex compañera de estudios de Ingeniería Química me llamó para trabajar en su empresa que está en pleno crecimiento. Así con la experiencia ganada en ventas en todos estos años de independiente y por mis pasos en algunas empresas de network marketing, decidí tomar la responsabilidad y brindar el servicio a la empresa de mi amiga introduciendo al mercado nuevos productos que en este caso son equipos para medir oxígeno en procesos, espacios libres y permeabilidad en empaques. Además me encargó la venta de equipos y reactivos Lovibond para análisis de agua.
Con esa misión, me acerqué con carta de presentación y catálogo a las diferentes municipalidades que realizan tratamiento de aguas residuales para regar sus jardines y que en su jurisdicción tengan academias de natación donde necesiten los equipos para medir las calidades de agua y poder asegurar la salud de los usuarios. Así fue que llegué a San Isidro, Miraflores, Surco, San Miguel, Magdalena, Barranco, y por fin llegué a Pueblo Libre.
Al llegar a Pueblo Libre estacioné el auto muy cerca a la parroquia Santa María Magdalena y pude respirar esa mezcla de antigüedad con vida contemporánea. En agradable ambiente de parques, bares, bodegas, museos, dulcerías, acompañadas por ese acogedor aroma de árboles con su brisa purificadora, cantos de pájaros, palomas, en fin un amoroso abrazo al visitante. La Municipalidad también armoniza con esa belleza, por fin con los pulmones aireados y relajado de historia, de libertad y belleza, llegué a mesa de partes, ya se me a vuelto casi rutina el trámite que normalmente no demora ni 30 segundos, cuando el empleado me dice:
- mmm no puedo recibir esto.
- ¿Por qué?
- Le falta el sello y la firma del gerente general.
- ¿Cómo la firma del gerente?? Este trámite lo he hecho en todas las municipalidades.
- Es que cuando llamamos nosotros llamamos al gerente nomás y lo más importante tiene que haber su respectivo sello.
Al ver mi cara de no poder creerlo me dejó parado volteó a la persona que estaba a mi lado y dijo:
- ¿qué desea?
- Mire vamos a construir en la casa de mi padre...
- Espere que atiende al señor y con gusto. - Se dignó mirarme y dijo:
- Lo entiendo señor, pero aqui no recibimos nada sin sello y firma, pero como un favor especial voy a consultar con mi superior.
Miró su computadora, demoró unos minutos y nos vio parados mirándolo, se paró y fue rumbo a su superior. Después de unos minutos regresó.
- Dice que no es necesaria la firma del gerente pero si tiene que poner su sello, sin sello no podemos recibirlo.
Salí de allí respiré hondo y observé nuevamente el paisaje hermoso de Pueblo Libre, observé una cafetería dulcería llamada El Libertador, tomé una manzanilla y salí relajado de allí de nuevo rumbo a la Municipalidad esta vez donde informes, le expuse lo que quería hacer y me envió nuevamente a Mesa de Partes donde sabía que si no me mandaba a hacer un sello no podría hacer nada hasta que pregunté "¿por casualidad no tendrá un mail la persona encargada de ese servicio?" "sí" me contestó la informante, me dio el correo de la Subgerencia de Gestión Ambiental y tan pronto llegué a la oficina envié una copia virtual de mi carta y mi catálogo. No he obtenido respuesta aunque sé que esto, como -eso sí- común en todos sitios demora cual fermentación, pues es todo un proceso. Pero, a lo mejor recibo un mensaje pidiéndome un sello virtual. Me imagino que cualquiera que quiera poner un negocio o cualquier trámite allí debe sufrir mucho, no sé si en la realidad será así pero me deja esa impresión por las caras descompuestas y por mi experiencia de los que hemos pasado por mesa de partes, el alcalde Rafael Santos debe hacer una afinadita en ese tema.

1 comentario:

esteban lob dijo...

Estimado Jorge:

La burocracia, o como dice tu conterránea Gabriela, la "burrocracia" dificulta proyectos y hace la vida más difícil.

Un abrazo.