martes, 14 de abril de 2009

Emprendemás un duro golpe asimilado


A finales del mes de marzo decidimos participar con las almohaditas Dulce Relax en la feria Emprendemás (Cómprale al Perú) en sociedad con una amiga que fabrica productos muy buenos de aromaterapia. Cuando llamé para averiguar sobre los precios de los stand me enviaron muy amablemente la información donde habían 2 precios uno de 270 dólares más IGV y otro de 550 dólares más IGV.
Cuando empezó la feria ubicada en el distrito de Los Olivos, frente a la Municipalidad nos llamó la atención que no se había publicitado adecuadamente. Fue constante la sorpresa de la gente pues no había escuchado de su realización y no obstante agradarles los productos, las ventas no llegaron a cubrir los precios de los stand, salvo excepciones. Puesto que al preguntar a los demás participantes habían varios que les había costado 100 dólares por el alquiler, precio que sí hubiera cubierto los costos a la luz de los resultados obtenidos. Ya al final de la feria se veían muchos emprendedores con rostros tristes por haber arrojado pérdidas. Bueno, ahora el tiempo tendrá que decir que cuan conveniente fue participar, pues los clientes que llevaron los productos al usarlos generaran un efecto multiplicador en ventas por el tema del marketing de boca en boca, por ello recomiendo a los que en el futuro van a participar en esta feria -que la próxima será en San Juan de Lurigancho- regatear a más no poder el precio del alquiler y llevar mucho material de apoyo como son volantes con datos de contacto (que felizmente llevamos por la experiencia que teníamos en ferias anteriores). Con respecto a los volantes tampoco es cuestión de repartir a diestra y siniestra a cualquiera sino a los interesados, ya nos ocurrió antes, dábamos volantes a todo el mundo y encontrábamos gran parte de nuestra inversión publicitaria en los tachos de basura. Sigamos por la aventura de ser empresarios sin desanimarse, ajustando los costos y buscando oportunidades pues si nuestro producto es de calidad y el mercado grande, el marketing de boca en boca a consecuencia de un buen producto es uno de los mejores y que dan buenos resultados con el tiempo. Una buena sugerencia para la empresa organizadora (Blitz Marketing & Comunicaciones) sería aprender de los clientes mediante encuestas a los emprendedores participantes y también a la gente que se acercó a la feria para poder ir mejorando esta iniciativa de feria itinerante cuyo concepto y objetivo es muy interesante.

miércoles, 1 de abril de 2009

Alvaro Ugaz y la libertad de información


Me sorprendió la noticia del accidente y posterior muerte del periodista Alvaro Ugaz , incluso entre las 6 y 7 de la noche de aquel lunes pude sentir intuitivamente el desenlace y me embargó la pena desde el corazón, pues le había pedido a la divinidad por el bienestar de él y su familia. A pesar que no lo conocía personalmente había seguido su carrera pues desde muy pequeño he sido oyente de Radio Programas donde su voz, sus opiniones e incluso sus simpatías futbolísticas he seguido y compartido muchas de ellas. Lamento mucho su muerte y desearía que no hubiese ocurrido.
Pero objetivamente hablando veo que los reportes periodísticos sobre el accidente no muestran detalles obvios que si muestran cuando se trata de una persona común y corriente. No nos dicen los resultados del análisis del dosaje etílico, tampoco las pericias sobre la velocidad a la que iba Alvaro. Incluso en Radio Programas se entrevistaba al abogado del chofer del camión y claramente quería responsabilizarse a éste del accidente. En ningún momento "por respeto a su familia" se reflexiona que también la gente buena como Alvaro puede equivocarse. Lo curioso es que el mismo Alvaro en su programa del sábado en CPN -su último programa- trató el tema de los accidentes en las carreteras. Vemos que no existe una verdadera libertad de prensa en este caso que se ha visto sesgada por la simpatía y el cariño hacia un hombre indiscutiblemente bueno y con mucho futuro, compasion que no se tiene cuando se trata de un desconocido del gremio periodístico y que incluso se inventa y publica suposiciones a diestra y siniestra que no les importa aclarar, ni investigar después de hechas, a pesar de haber dañado la honra y la imagen, lo único que importa es el titular vendedor.
Podemos igual sacar enseñanzas de este accidente: si el dosaje arroja positivo la reflexión sobre el daño que produce el alcohol y si salió negativo sobre el tema del exceso de velocidad, sobre el estrés, el cansancio, ¿cómo medir todos estos factores?? ¿Cómo evitar que hayan más accidentes? Probablemente en la educación esté la clave de todo, estuve en la escuela y en la Universidad y nunca nos enseñaron las reglas de tránsito, nos enseñaron muchas cosas, gran parte de ellas sin utilidad práctica a la hora de salir a la vida misma. Descansa en paz Alvaro Ugaz.

El Cura Solitario


En mi periplo por aumentar las ventas de mis cada vez más famosas almohaditas terapéuticas "Dulce Relax" y reflexionando sobre mi público objetivo que vienen a ser las personas que sufren de dolores y estrés, donde la probabilidad más alta son las que pasamos los 40 años, me preguntaba dónde son los puntos que congregan más cantidad de este público. Por otro lado leía algo de conocimiento de mi maestro Sri Sri Ravi Shankar que nos habla sobre la espiritualidad y nos invita a profundizar en la religión que nos ha tocado tener por cuestión de ubicación geográfica, cultura y costumbre familiar. Se me prendió el foco de volver a participar de la misa católica -mi religión original- y después del rito volantear y hablar un poco sobre las propiedades de calmar los dolores y el estrés de mis almohaditas al público que sale del templo.
Llegué a la parroquia Santa Rita de Casia en Miraflores, que está muy lejos de mi casa pero muy cerca de una farmacia que vende mis almohaditas que es la única que a pesar de los meses transcurridos no ha vendido nada. Ya en la parroquia la grata sorpresa era el buen ambiente que se vive lleno de gente y música alegre que matiza el rito. La sala principal del templo es un anfiteatro en forma de medialuna con asientos distribuidos en planos inclinados muy bien dispuestos para participar del rito sin obstruir la vision a nadie. Al no ubicar asiento decidí ir a la parte de atrás para tener una visión panorámica, observé que había una entrada sin puerta con un letrero que decía "Confesionario" más al fondo estaba el clásico confesionario de madera, modelo ya clásico en las iglesias católicas. Me paré recostado en la pared observando casi boquiabierto el ritual así como la arquitectura y por supuesto buscaba un asiento libre. En eso se abre la puertita del confesionario y sale un sacerdote ataviado de su sotana y estola, era alto y blanco, de hecho extranjero, probablemente español o italiano, con lentes, al verme me sonrió cayéndome muy simpático y de manera natural le devolví la sonrisa diciéndole "padre, buenos días". Él como muestra de cariño hizo un ademán de boxeador y me dió dos jabs al plexo sin fuerza alguna, me guiñó el ojo, me palmeó la espalda y me dijo: "hola hijo ¿cómo estás? muchachón" "bien padre muy bien" el padre siguió su camino y salió del templo por la salida que estaba a un par de metros a mi derecha.
Grande fue mi sorpresa cuando el padre que oficiaba la misa en su homilia comentó:
- Como ustedes saben esta semana nos dejó el padre Juan y hasta que no llegue su reemplazo estoy solito en la parroquia, en esta ceremonia vamos a rogar por su alma para que Dios lo acoja en toda su gloria.
¿Cómo? Me dije ¿y el cura que salió del confesionario??
Lo cierto era que si bien la gente del barrio y muchos asiduos al templo conocían a los padres y los movimientos de la parroquia yo era de los pocos que no conocía a nadie y tampoco sabía que el padre habia muerto por eso la probabilidad de bloquear mentalmente su presencia era mínima por ello probablemente logré verlo y vaya, también sentirlo.
Extrañamente no me dió miedo ni nada sino abandoné la iglesia con cierta alegría de saber que esto continúa más allá de lo que llamamos muerte.
Procedí a volantear y a explicar sobre mis almohaditas a la feligresía que abandonaba el templo no obstante ha pasado más de un mes y la farmacia en cuestión sigue sin vender, quizá deba concentrarme en las farmacias que si venden bien, quizá sea algo con respecto a la actitud de ventas de los empleados farmacéuticos que no he sabido moldear, pero igual le doy gracias a la divinidad por estas experiencias y a esta vida llena de aventura que disfruto en estos últimos dos años de laborar independiente.