domingo, 6 de abril de 2008

Su banco amigo


Las horas habían pasado volando. Ya solo le faltaba cerrar caja cuadrar todo, presentarlo a su compañero más antiguo para que verifique todo, su arqueo debiera coincidir perfectamente, firme el cargo y listo. Final del trabajo. Estaba contento todo estaba en orden en el banco, la capacitación había sido excelente y los clientes no habían mostrado molestia alguna.
- Hola César aquí está todo: el dinero, los vouchers, todo.
- Bien Andrés te felicito, ahora espera un poquito para verificar todo.
Andrés emitió un ajá acompañado con una sonrisa y un mirar al techo orgulloso por sus avances acelerados en el banco. Estaba en eso cuando observó cómo César se ponía serio.
- Andrés faltan 20 soles.
- ¿20 soles? Pero César si lo he contado dos veces todo cuadra perfecto.
- Pues yo no puedo firmar reconociendo todo son los 20 soles que faltan.
- Pero caramba César vuelve a contar de seguro te has equivocado.
- No, yo no firmo nada salvo que los devuelvas.
- ¿Devuelvas? ¿Qué estás insinuando?
- Bueno faltan 20 soles, sino cuadra todo te tendrán que descontar no hay otra.
- Pero César eso es lo que gano por día, no te malees.
César se alejó sin firmar. Andrés quedó dudando de él, no podía equivocarse tanto.
Después de unas semanas ya cuando Andrés estaba por olvidar el acontecimiento llegó al recuerdo al escuchar a Liz, otra cajera nueva.
- ¿Cien soles? ¡¡¡Pero César imposible!!!
Y Andrés sintió la desconfianza masajeándole la boca del estómago. Parecía que había carta libre para con los nuevos tomados como caja chica por el personal antiguo de confianza. La amistad con su banco se desmoronó desde dentro.

11 comentarios:

ysraelg7 dijo...

Aaayyy carambas!!!... Difinitivamente, la plata es un asunto muy delicado eeehhh, alguna vez pasé algo similar y por cierto la amistad se empezó a resquebrajar y muchas cosas quedó en los ojos y en los alrededores.

Un abrazo.-

esteban lob dijo...

Siempre he pensado en lo vulnerables que son los cajeros de cualquier empresa, expuestos al aprovechamiento de terceros inescrupulosos.
La historia me recordó también el slogan antiguo de una entidad chilena "Su Banco amigo".

Un abrazo, Jorge.

Patricia dijo...

Nada qué hacer, en quién confiar?, queda claro que si estás a cargo de una caja, ni en tu sombra.

Gracias por tu visita a mi cuchitril, y por dejar la huella que me trajo hasta aquí. Sueño con conocer el Perú, el Cusco y tantas más bellezas naturales e históricas que poseen... algún día lo haré.

Saludos!

Ursula dijo...

Nunca falta un César, en cualquier oficina. Siempre hay alguien que se aprovecha de los recién llegados, una lástima.

Me gustó mucho tu historia, y gracias por pasar por mi blog.

Saludos

mi despertar dijo...

Un escrito bello corto excelente para un blog. feliz de haberte encontrado

Jazmines y amor para tu desayuno

Blue dijo...

el dinero, cuantas puertas nos abre, y cuantas nos cierra a la vez, un beso
y feliz fin de semana
llegue de casualidad....espero la ventana quede abierta..
Blue

Jorge Luis Freire dijo...

en uno de mis trabajos, nos descontaban de nuestro sueldo cuando faltaba dinero de la caja. aquello era súper injusto poque las cajas las compartíamos entre varios y podía ser cualquiera el que se robaba el dinero... pero el descuento corría para todos.

JOTA dijo...

Me queda esa sensacion de injusticia y desesperanza, mi amigo Jorge. Como cuando lei 'El amigo leal' de Oscar Wilde o 'El collar' de Guy de Maupassant. Excelente relato corto, muy bien trabajado y de frente al cerebro. La confianza en sentido inversamente proporcional a la etica.

J

mi despertar dijo...

Tu comentario en mi blog me dejó pensando.Bello aunque realmente no terminé de entenderlo.
Abrazos

Gabriela dijo...

Injusticia, aprovechamiento, los hay siempre, lastimosamente, los habrà.

Abrazos ingeniero.

Ana Sofía dijo...

Una historia conocida.... jajaja bueno es la realidad de muchos cajeros, el banco tiene sus cosas... nunca sabemos cuales son las verdaderas intenciones de los compañeros de trabajo... por mas que siempre me digas que la gente es buena! Hay de todo... pero lo importante es aprender de la vida.