lunes, 30 de julio de 2007

El Secreto del Sabor


Desde ya hace muchos años en las periferias de la ciudad de Lima aparecieron unas carpas con mesas y sillas que ofrecían caldo de gallina. Existen 2 tipos de caldo: con presa y sin presa. Con presa a parte de la sopa caliente llena de fideos, papas, rocoto, cebollita china, verduras, huevo duro y pequeños pedazos de gallina sueltos por allí producto de la cocción te viene con un plato de presa de gallina sancochada. Obviamente a menor costo el sin presa que es lo mismo pero sin la presa de gallina añadida. Por lo general los comensales son los innumerables taxistas que ven en el turno de noche su oportunidad, y los que han libado más de una copa de cualquier licor que ven en la esperanza del caldo el renovado de fuerzas y la excepción de la resaca. Otro pretexto más para tomar caldo de gallina es el haber efectuado el acto sexual ya sea por producto del amor artificial de un prostíbulo, o el sano acto producto del más puro amor de hotel, hostal o cualquier lugar íntimamente público. Justamente a la vuelta de casa existe una de estas carpas regeneradoras y conversaba con mi señora sobre ellas después de haber efectuado el rito apareatorio, lo sabroso y regenerativa que es aquella cocción y ella me contó una historia sobre estas carpas que me hizo abstenerme de "recargarme" esta vez. Me contó que una amiga de ella fue a tomar un caldo "sin presa" pero le vino el secreto del sabor incluido: un dedo humano. Esta carpa gozaba y goza de la fama de tener un sabor excepcional y siempre la señora de la cocina se vanagloriaba de su secreto. La amiga preocupada fue primero a la cocina para ver si algún cocinero había perdido el dedo. Al no encajar la insólita presa fue a la policía, pensando que había ocurrido un asesinato o algún delito. La cocinera aclaró todo: Sacó su factura de la morgue central donde había comprado legalmente la presa motivo del secreto del buen sabor. Al ser todo legal no hubo más problema, el policía desconcertado (también era asiduo comensal de la carpa) no le quedó otra que decir: "para la próxima tenga más cuidado" lo que la señora le dijo: "disculpe jefe esta vez se me escapó".

miércoles, 25 de julio de 2007

Te Amo Perú


No es mi deseo, rendir un homenaje a mi país ahora que este 28 de julio se cumplen 186 años de su independencia haciendo una orgullosa comparación de cosas que parezcan únicas en él y que los demás no tienen. Lo que quiero es rendir un homenaje al Perú por que es la ventana que tiene mi espíritu para conocer el universo. Por que en él quiero rendir homenaje al mundo, a la vida misma al simple y complejo hecho de ser y estar aquí y ahora. Simplemente por que me tocó sentir en este cuerpo el aire fresco de este país, que me alimentó desde ese instante con fascinantes historias, con música, con sus variadas comidas, con hermosos paisajes, con seres humanos cálidos, con hermosas mujeres, con risas, con llantos, con gozo, con sufrimiento pero siempre con amor. Cómo no festejarte en tu cumpleaños y como decía Chabuca Granda en su vals Bello Durmiente: " Te amo Perú, me empinaría en tu más alta cumbre para extender mis brazos y abrazarte y en esa soledad pedirte humilde que devuelvas mis besos al yo besarte, y es un derroche de amor el suelo mío es que es el hijo del sol el Perú mío, exuberante al que arrullan sus anhelos, bello durmiente que sueña frente al cielo..." . Pero también el ser peruano -el ser humano- es una responsabilidad por que somos herederos de una gran biodiversidad y debemos ser conscientes de entregar a las futuras generaciones un mundo más limpio, un mundo de paz, de amor. Por eso cantemos a la vida y hoy le pido a todos que el 28 de julio, todos somos Perú, somos mundo, somos universo, por que somos una unidad y todo lo que hagamos en el más alejado rincón del planeta influye en el todo. Un homenaje y un agradecimiento al Perú por que te tocó recibirme, enseñarme la vida y acogerme, y mantienes las puertas abiertas para que de todas partes del mundo y del universo vengan y en tu regazo cósmico acogernos con tu calidez de madre, de infusión espiritual, de abrazo franco, de infinito amor.

viernes, 20 de julio de 2007

Muerte Natural

El viaje parecía iba a hacerse largo, y más todavía que iba a viajar solo, lógicamente rogaba que me tocase de compañero de asiento, una linda rubia de ojos verdes o quizás una trigueña con ojos chisporroteantes.

Al subir al bus, destino: Trujillo, conocí a mi compañero de asiento, por lo menos era mujer, aunque no pude saber si había sido rubia o morocha pues el cabello lo tenía cano. Supongo tendría así como 76 ó 77 años.

El bus empezó a andar, era de noche, había luna llena. Estaba sentado al lado de la ventana, y veía con entretenimiento el reflejo de la luz sobre ella. El cielo, paisaje oscuro alumbrado de estrellas y luna, me hacían soñar despierto, pensaba en alguna que otra amiga, inventaba alguna escena romántica, quería suspirar, pero no lo hacía por vergüenza, ya que la anciana tampoco había conciliado el sueño. La ocasión era propicia para entablar una conversación que pudiera entretenerme, pero la anciana no me llamaba la atención.

Continué mirando el paisaje, como una necesidad corporal mi mente creaba imágenes obscenas dignas de observarlas en alguna sala de cine pornográfico, era lógico, hacía tiempo que no visitaba esos sitios de "falso amor", y la mente no se si por necesidad o placer llama siempre en esos casos a esos sueños.


Vestía blue jeans apretado, mientras se sucedían los sueños en forma normal, mi corazón latía frenético y algo dentro de él crecía, a tal punto que me causaba gran dolor aquel contacto con la tela. Miré a mi compañera del costado: visiblemente dormida. Las luces ya estaban apagadas, como se acostumbra para que los pasajeros duerman. Al no soportar el dolor, decidí bajar el cierre, acomodar bien la cuestión y asunto arreglado. Empecé a efectuar lo expuesto anteriormente, traté de acomodarlo. No podía. Seguía igual o peor, pues ya podía explayarse libremente. Preocupado, trataba de pensar en fútbol, religión, historia, política, etc. Era inútil. Derrepente, sentí una mano que lo agarraba. No era la mía. De inmediato me dí cuenta que era la anciana, la miré con cara de sorpresa, ella con la mano desocupada hacía un ademán de silencio. La vieja recordaba sus viejos tiempos con creces; pensaba yo aun más en religión, respiraba hondo para no eyacular, cuando el movimiento manual de la anciana cesó. Mas su mano apretaba más fuerte aún. La miré, parecía dormida, no sentía ya calor y en su mano había una frialdad que provenía de ultratumba.

Le tomé el pulso, para mi horror descubrí que estaba muerta. De inmediato traté de sacar su mano del lugar incómodo donde se encontraba. No podía, parecía tornillo atorado, me desesperaba, traté toda la noche. Fue inútil.

La oscuridad se abría, la luna se ocultaba y daba paso al amanecer. Continuaba desesperado pues la gente ya iba a despertar ¿y la mano? seguía allí, a pesar que mi pensamiento era trágico, la cuestión no se reducía como para sacarla. Me tapé con mi casaca.


El viaje llegaba a su fin, miraba los primeros paisajes trujillanos, sudaba frío, no por nostalgia de volver a una linda tierra, sino porque ya nos acercábamos a el paradero y había que bajar. En eso, demostrando Dios su existencia escuchó mi súplica: ¡aleluya! el bus frenó de golpe, casi choca con un micro bus imprudente, a pesar que fue un impacto sin importancia para los demás pasajeros, lo fue para mí, pues la mano de la anciana se abrió al chocar su cabeza con el asiento de adelante. Su cuerpo cayó. Al ver que no levantaba, la gente asustada se acercó para mirarla; aproveché aquel momento para acomodarme bien. La auscultó un médico que viajaba con nosotros. La declaró muerta.

- Oiga señor usted como compañero de asiento de la anciana ¿notó algo extraño en su comportamiento?.- Preguntó al cabo de algún tiempo un inspector de la policía.

- No nada.- Contesté.

- Que dulce muerte la de la señora, así quisiera morir yo. - Decía el policía.- Primera vez que veo un rostro que refleja tanto placer al morir.

- ¿Cúal fue el diagnóstico del forense?.- Pregunté.

- Muerte natural.- Contestó, al mismo tiempo que prendía un cigarrillo y esbozaba una leve sonrisa.

lunes, 16 de julio de 2007

La Última Tentación de Ludwig

Villaasa amaneció como todos los días, con su zumbido a productividad debido al ruido de sus máquinas. Los gerentes adjuntos Ludwig y Clarita se reunían diariamente para tomar decisiones. Pero algo pasaba, ya eran las 10 de la mañana y Ludwig no llegaba a la oficina de Clarita como era su costumbre. “Que raro, ¿no estará enfermo Ludwig?”, preocupada Clarita. Sonó el teléfono.

- Aló, hola Ludwig ¿que pasó? Me tienes preocupada ¿estas enfermo?

- No Clarita no es nada, pero urgente necesitamos un producto con 8% de acidez, así que por favor habla con Telita y Roberto para que lo produzcan.

- Pero que raro ¿qué cliente querría un producto tan ácido?

- Por favor Clarita ven urgente a mi casa con una muestra del producto más ácido que tengas y literatura sobre nuestros productos, aquí te explico todo.

- Pero ¿cuánto producimos?

- Dicen que necesitan 20 toneladas para empezar.

Clarita salió disparada ante el asombro de Telita - la jefa de laboratorio- y Roberto - el jefe de planta- quien ya estaba “cabezón” con el sorpresivo pedido.

Al llegar a casa de Ludwig.

- Ludwig estás pálido ¿qué te pasa?

- Nada estoy bien solo ven para que veas esto.

Cuando Clarita vio lo que Ludwig tenía se quedó sin palabras.

- ¡Dios mío! ¡no puede ser! No, no, no.

- Sí, si, si - La trataba de hacer reaccionar Ludwig. - . Este es el señor Johan Chupalkusqui es un Superhiper ácido en persona más conocido en la tierra como un típico y verdoso marciano.

- ¿Marciano? Pero si los marcianos no existen.

- Yo también pensaba que no existían pero míralo allí está, dice que su piel es verde por la presencia de clorofila, mira Clarita ellos no necesitan comer por que captan la energía directamente del sol algo así como nuestras plantas son como vegetales humanos o una mescolanza así.

- Pero ¿para qué quieren nuestro producto?

- Te explico Clarita , necesitan nuestro producto para un proceso de decoloración personal quieren llegar a un color que denominan algo así como High Verde Paz, el color actual que ves es verde clororofílico.

- Pero ¿para que quieren ese color? ¿acaso no se les ve bien con el que tienen?- En el momento que se planteó la pregunta sintió que Johan se comunicaba con ella directamente a su mente sin necesidad de ningún idioma.

- Un gusto conocerla señora Clarita el señor Ludwig me ha comunicado mentalmente mucho sobre usted.

- El gusto es mío disculpe lo malcriada que he sido, pero una experiencia como esta no ocurre todos los días.

- La comprendo no se preocupe, eso sí, tendríamos el honor de recibirla en nuestro planeta pues como es costumbre con todos sus clientes necesitamos hacer unas pruebas.

- Lo lamento pero un viaje tan largo no me es posible hacer ya veremos nosotros a quien enviamos, verdad ¿por qué no vas tu Ludwig?

- Yo no soy químico como tu, pero ya veremos a quien enviamos ¿que te parece si eso lo discutimos después?

- Ya me tengo que ir, ha sido un gusto conocerlos.

- Pero señor Chupalkusqui ¿cómo hacemos para comunicarnos con ustedes?

- Solamente tienen que repetir mentalmente quince veces mi nombre y tendrán una conversación telepática conmigo.

Ya solos los adjuntos discutían su nueva experiencia.

- Ludwig nunca pensé que nuestra empresa crecería tanto hasta el punto de exportar interplanetariamente.

- Si ya he calculado en la computadora los alcances que tiene este hecho, además que la mayor acidez que requieren hace que ahorremos agua y disminuyan los costos, por otro lado nos vamos a ahorrar los pasajes por el envío de personal para visita de clientes pues ellos se han comprometido a llevar a quienes enviemos en sus naves espaciales.

- ¡Cuando no Ludwig sacando tus costos! ¿a propósito? ¿a quienes vamos a enviar? Por que ¿qué es yo? No voy de ninguna manera.

- ¿Qué te parece si enviamos a Telita con el ingeniero Lee Van Chon Clon de ventas?¿te has dado cuenta que el parecido de Van Chon con el marciano es extraordinario?

- Verdad pues solo varía en el color.

- Claro, además que es un experto en ventas puede servir como una especie de muestra a la cual queremos llegar. - Emocionado Ludwig veía como aprovechar el leve color amarillo de Van Chon que viéndolo bien podía pasar como verde clarito.

- Pero ¿ahora? ¿querrán ir a Marte?

- Mejor no les decimos a dónde van, solo los llevamos y listo.

- Sí, no se vayan a traumar por estar pensando en un viaje interplanetario.

Clarita llamó a su oficina a Chon y a Telita.

- Muchachos el gran jefe les ha encomendado una misión muy importante para el futuro de la empresa , vayan preparándose para realizar un viaje al , ug,ug - garraspeaba Clarita no sabía como decirlo - al … al extranjero.

- ¿A qué país? - sonriente preguntó Telita.

- ¿Es un país de habla hispana? - preocupado Chon pues le incomodaba hablar en inglés.

- No me es permitido revelarles el país pero por el idioma no se preocupen solo piensen que es una de las más importantes exportaciones que, si todo les sale bien , logrará la empresa.

El gran día llegó, Telita y Chon con su literatura y sus muestras subieron al auto de Ludwig donde los esperaban los adjuntos.

- No sé por que tanto misterio, ni siquiera Delia Pozú - secretaria de la gerencia - sabe a dónde vamos ¿nos podrían por lo menos enseñarnos los pasajes? - Incómodo Chon.

- No se preocupen es una misión secreta ya se enteraran a su tiempo. - . Trató de consolarlos Ludwig.

El auto pasó de largo el aeropuerto y no se dirigían a ninguna estación de bus internacional. Tomaron la carretera Panamericana Sur.

- ¿Total? A mi familia le he dicho que me voy por una semana ¿qué vamos a hacer en Cañete una semana?- . Impaciente Chon cada vez estaba más nervioso mientras que Telita se decía para sus adentros “que bien el viaje va a ser más corto de lo que pensé”.

- Por favor paciencia muchachos ya vamos a llegar -. Les pidió Clarita.

- No, para llegar a Cañete falta una hora más, pero si hemos podido venir con el auto rojo ¿para qué nos acompañan? - Telita estaba divertida con la intriga.

El auto volteó hacia la izquierda a la altura de Chilca por un camino afirmado.

- ¿y ahora? ¿que vamos a hacer? ¿recoger frutas en el arenal? - Nervioso Chon.

- Mira Chon Clon por favor paciencia o ahorita mismo te disuelvo -. Fastidiado Ludwig con la irritabilidad de Chon cada vez que se molestaba pronunciaba los dos apellidos.

Continuaron por el camino ingresando por el medio de dos cerros pequeños, cuando los pasaron se dieron cuenta que habían perdido la visibilidad de la Panamericana. Lo que le impresionó a Telita - que fue la única en darse cuenta- fue que a pesar de ser sólo afirmada la pista no se sentían los baches. Lo atribuyó de inmediato a los buenos amortiguadores del auto. La sorpresa se apoderó de todos al observar un arco iris a aproximadamente 100 metros frente a ellos. El auto paró. Ludwig les pidió que bajen. Chon y Telita pensaron que estaban allí para aprovechar el viaje para ver un fenómeno climático que Ludwig conocedor de la ciencia había calculado para esa hora.

- Acerquémonos -. Sugirió Ludwig. Empezaron a caminar pero al cabo de unos 15 metros Chon y Telita divisaron un plato volador, al observar a los costados y hacia atrás se dieron cuenta que Clarita y Ludwig les decían adiós parados al lado del auto. En ese momento dieron un giro de 180 grados que parecía lo habían practicado antes, pues les salió uniforme como una danza, y empezaron a correr de regreso. Mas todo fue inútil pues el platillo los succionaba y por más que corrían no avanzaban, empezaron a flotar por el aire creando una levitación cinética.

- Bienvenidos no se preocupen me llamo Johan Chupalkusqui del cuarto planeta el cual ustedes denominan Marte… -. De inmediato cinco marcianos se acercaron al ingeniero Lee Van Chon con unas linternitas y provistos de lentes especiales auscultaron su piel , a juzgar por sus miradas daban muestras de sorpresa y admiración ante tan brillantes resultados.

Al cabo de una semana y ante lo exitoso de las pruebas de blanqueo corporal, el pedido aumentó de 20 toneladas a 1000 toneladas mensuales. Ludwig contento con lo realizado calculaba cuanto iba a ser la inversión para ampliar la planta y recalcular los jugosos incentivos para los trabajadores. No sabía cómo iba a hacer para explicarles en la reunión del mes sobre las exportaciones interplanetarias, ni tampoco como iba a explicar sin que lo creyeran loco que los marcianos agradecidos habían obsequiado un lote de 150 metros cuadrados en una zona residencial marciana con sol todo el año para cada trabajador. Satisfecho veía los títulos de propiedad con el nombre de cada uno. Su alegría se suspendió al sonar un timbre estridente que le hizo cerrar los ojos. Al volverlos a abrir escuchó una voz:

- Despierta querido ya es tarde, habrás soñado algo bonito pues has estado sonriente toda la noche ¿quién es Chupalkusqui? Te has pasado toda la noche repitiendo su nombre.

viernes, 13 de julio de 2007

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Mi hijo de 8 años me dice que sacó 12 de 20 puntos en un examen de religión y me llamó a la reflexión ¿religión? Al ver su cuaderno observo que el término adecuado para ese curso debe ser religión católica, curiosamente sin encontrarse en un colegio católico, al menos no se mencionó por ninguna parte al momento que lo matriculé, pero ya sea por costumbre o tradición en el Perú se enseña "religión" pero es tácita la idea que es cristiana católica.

Yo creo que un ser humano debe ser libre de escoger su religión, escoger no tenerla o buscar su camino espiritual. Para ello debería conocer primero toda la gama de religiones que ofrece el mundo. Cada una de ellas difiere en tradiciones y dogmas pero tienen muchas cosas en común que debería unirlas además de historias maravillosas. A parte de las hermosas historias bíblicas que narra la historia del pueblo de Israel con su Dios Yavhé o Jehová siendo la base de las enseñanzas del judaismo y el amor de las enseñanzas del maestro Jesús con sus múltiples variaciones cristianas debido a igual interpretaciones, cómo no contarle a un niño de Mahoma que fue llamado a la montaña, estaba intranquilo, algo le decía que suba, para una vez sobre la montaña un misterioso ángel de nombre Gabriel le recita los hermosos versos del Corán. Cómo no apreciar a Gautama Buda que siendo príncipe decide dejarlo todo y buscar la iluminación que por fin encuentra bajo un árbol de Bodhi, que aún después de siglos existe en la India. Cómo no contarle a un niño las hermosas historias de Buda y sus enseñanzas que se encuentran en el Nirvana Sutra. Por qué no contarle de las escrituras védicas sobre Krishna y preguntarle al mismo niño por qué cree que se le presenta a Arjuna en plena guerra, le incita a seguir y sostiene la bella conversación que da vida al Braghavad Gitá. Cómo no disfrutar la bella historia de los dioses hindúes, del hinduísmo y su trimurti, las historias de Shiva con su esposa Parvati y su hijo Ganesha que tiene cuerpo de humano y rostro de elefante. Saber sobre el Libro del Mormón el cómo llegó en forma de placas de oro a manos de José Smith, ver como surgió en el antiguo Irán el Mazdismo o Zoroastrismo quien introdujo los conceptos del bien y el mal siendo la base de posteriores religiones entre ellas el judaismo, el cristianismo y el islamismo. Seguramente existen más religiones que no he mencionado aquí y que me falta leer sobre ellas y disfrutar sus enfoques pero la idea es que conociéndolas podríamos entonces ver al mundo diferente, sin fundamentalismos de ningún tipo, nos daríamos cuenta que existe un Dios y que se manifiesta de diversas maneras, como las razas, los idiomas, los colores, los animales, los microbios, la vegetación, los minerales, los elementos químicos, el universo, observaríamos que todas nos hablan con sus propias palabras del amor, creariamos un mundo no de tolerancia por que la tolerancia suena a soportarnos, sino un mundo empático donde comprendiéramos al prójimo, volviéndose el mundo un punto en el universo donde compartir la belleza de sus diversas manifestaciones, pensamientos y sentimientos.

lunes, 9 de julio de 2007

Los cuatro problemas y un secreto

Sri Sri Ravi Shankar conocido de cariño como "Guruji" líder humanitario hindú y guía espiritual nos refiere que existen cuatro problemas para un ser humano y estos son:
  1. El trabajo y el dinero
  2. Las relaciones humanas principalmente las de pareja.
  3. La salud.
  4. Los problemas globales como son la pobreza, el hambre, las guerras, la contaminación, la falta de espiritualidad, el calentamiento global, las desigualdades sociales.
Guruji dice que la gente trata de resolverlos uno a uno en el orden que están expresados arriba. Pero la vida que parece se burla de nosotros nos tiene un secreto: si nos dedicamos al cuarto problema los tres anteriores se superan automáticamente ¿probamos?

miércoles, 4 de julio de 2007

Atrapados

La rutina se quebró de pronto. El ritual de preparación para enviar la chaqueta de su esposo a la lavandería se inició como siempre. Su esposo el Ingeniero, dormía todavía cansado de los festejos de la noche anterior por un reencuentro inesperado con un amigo de infancia. La chaqueta despedía un tufillo cansado y satisfecho de alcohol matizado con tabaco. Poco a poco la papelería se iba distribuyendo entre los clasificados a quedarse y los que irían a la papelera. Vouchers de tarjetas de crédito se quedaban, las de débito se iban después de haber sido hecha pedazos, los documentos clásicos: la tarjeta de crédito, la de débito, el documento nacional de identidad, la licencia de conducir, normalmente todo ello iría en la billetera mas en una ciudad tan impredecible en temas de seguridad como Lima, el dividir el dinero y los documentos era señal de precaución. Aquella papelería hablaba: cual fue el bar, cuantos tragos corrieron por cuenta propia, hasta incluso la hora del final de juerga. Lo que rompió el ritual fueron tres detalles: la hora del final del bar, aquella boleta de un motel y ese documento de identidad de una mujer a simple memoria desconocida, pero con un aire familiar.

El Ingeniero todavía dormía. Sorpresivamente sin rencor, observó la silueta que dibujaba éste bajo la sábana: todo un paisaje de valles hechos de músculos sazonados con masas adiposas que rompían levemente la armonía de un cuerpo perfecto, todo ello adornado con la cresta formada por su intimidad cercana al despertar. Un goteo de sospecha había irrigado las dudas durante los treinta y ocho años de vida matrimonial. El Ingeniero siempre había tenido una explicación racionalmente coherente basada principalmente en un balance económico y temporal. Pero ¿esta vez? ¿Qué podría decir? Estaba atrapado.

Su mente autómata buscaba en el recuerdo aquel rostro familiar de una desconocida con nombre propio. Miró el documento, frío en los datos, frío en ese inexpresivo rostro, su imaginación fue llenándola de vida calentando un personaje, estaba en algún sitio de sus recuerdos ¿dónde? El rostro emergía poco a poco. Estaba llegando a la punta de su conciencia. De pronto la sorprendió el odio. Se imaginó los peores deseos tanto para el Ingeniero como para aquella extraña. Malditos. “¿Cuántas mujeres de esas existen en el mundo? Cautivan a los hombres, les calientan la cabeza, les hacen creer que son seres atractivos pero al fin de cuentas lo que quieren es una sola cosa: dinero”. “Cuando pierden sus trabajos o su fuente de ingreso, los abandonan sin más, pero en el camino ya destruyeron matrimonios”. “Son putas, no son más, aunque pensándolo bien peor que putas por que desarrollan vínculos aparentemente sentimentales, en cambio las putas verdaderas no, dan placer y se van. Estas son unas malditas peor que putas”.

El odio la seguía invadiendo. Respiró hondo. Esta vez lo miró al Ingeniero reposando con odio mezclado con lástima pero ¿lástima a quién? Si por la que debería sentir lástima es por si misma: no tenía salida alguna. Dependía del Ingeniero tanto económica como afectivamente, nunca había tenido otro amor y ni el más mínimo deseo serio de ser infiel. No tenía familia conocida. No tenía actividad rentable que la respalde. No había opción. Estaba atrapada.

Tuvo una idea: ver los correos electrónicos del Ingeniero. Probablemente su clave de acceso sea el número de documento de él o de la extraña.

Probó primero con el número del Ingeniero. Error al digitar su clave. Con el de la extraña. Error al digitar su clave. ¿Olvidó su clave? Conteste a la siguiente pregunta ¿Hincha de qué equipo es? Puso el nombre del gran equipo de los amores del Ingeniero. Se admiró: “¡el muy hijo de puta usa el número de mi documento!”.

Bandeja de entrada, mensajes ya leídos. Había uno solo cuyo asunto decía: “Cuarenta años juntos”. Cliqueó de inmediato y se puso a leer.

Mí amado Juan:

Son 40 años juntos ¡quien lo diría! Esta noche estaremos juntos como siempre lo hemos estado no tanto físicamente pero sí en el espíritu. Hemos pasado muchos momentos difíciles, todavía parece que fue ayer el día más terrible de mi vida cuando me dijiste que habías embarazado a esa niña de 15 que estabas preparando para la universidad (pensé que eran clases de matemáticas sin duda fueron clases de anatomía) y que tenías que casarte. Pensé que te perdía, por momentos te odié, un tipo tan inteligente caer en tentaciones de niñas, pero aquel día tomé la Biblia la abrí al azar y me di cuenta que Dios estaba con nosotros, por medio del libro sagrado me dijo: “El amor es paciente, servicial y sin envidia. No quiere aparentar ni se hace el importante. No actúa con bajeza ni busca su propio interés. El amor no se deja llevar por la ira, sino que olvida las ofensas y perdona. Nunca se alegra de algo injusto y siempre le agrada la verdad. El amor disculpa todo; todo lo cree, todo lo espera y todo lo soporta”. Aunque sé que no te llevas muy bien con los curas por si te atreves a leer está en 1Corintios Cáp. 13 “Nada más perfecto que el amor”.

Te amo Juan, mi vida sin ti no tiene sentido, la vida me dio todo en lo físico: mis empresas siempre marcharon bien pero de nada vale todo sin ti. Tu y nuestro hijo son lo más valioso en el universo para mí, para él también fue difícil nunca una navidad, nunca un año nuevo, nunca una familia en las horas familiares él siempre preguntaba por qué papá nunca estaba y comprendía y aguantaba. Pero curiosamente a fuerza de extrañarte te amamos más. Todos decían que te olvide, que una empresaria joven tenía el mundo en el bolsillo pero uno siente cuando su alma gemela se cruza por tu vida. Por eso todo lo acepté, hasta ser la segunda después de haber sido la única, pero todo siempre es por algo bueno los designios de Dios son misteriosos mientras que los matrimonios de mis amigas se debilitan, nosotros estamos cada vez más unidos por la distancia. Es un mundo loco y nuestra loca relación funciona y que Dios con su divina complicidad nos siga acompañando. Pero déjame hablarte de hoy, un día tan especial ya está todo listo, nuestro hijo con su señora nos invitarán unos tragos, comeremos algo y luego nos dejarán solos para hacerte las cositas ricas que yo solo sé como te gustan.

No nos falles y con todas las alegrías y las tristezas gracias por los 40 años de felicidad a nuestro loco modo. Por tu brujería que siempre a pesar de todo me tiene atrapada.

Te espero.

Se descubrió con los ojos húmedos recordando aquella llamada extraña que contestó en la navidad de hace algunos años donde un niño reprochante decía sin saludar “papá ¿por qué nunca estás en navidad?” Una voz de fondo le gritó que no llame y se cortó. Un número equivocado que encontró su conexión. A lo lejos se escuchó al Ingeniero en el baño mixionando acompañado de su propio bostezo.

El Ingeniero jugaba con su miembro mientras recordaba las travesuras de la noche anterior, su mente lo recreó todo provocándole una excitación la cual culminó exabruptamente cuando su propio cerebro prendió la alarma con una punzada de recuerdo: “¡Mi chaqueta carajo!” “¡Los documentos de mierda!”. Se sacudió, acomodó todo y se aseó. Se descubrió pálido en el espejo a pesar de los rápidos latidos de su corazón. Su estómago reaccionó devolviendo todo a la vez que su mente elucubraba una excusa. Ya le había pasado aquello muchas veces, cuando te concentras más en una solución ésta no llega. Lo mejor es pensar en otra cosa y con naturalidad saldría la solución. Llenó sus pulmones de aire. Sus manos a pesar de su control no le querían obedecer y temblaban. Salió del baño. Regresó a su habitación y lo primero que buscó fue la silla donde en la madrugada dejó la chaqueta. Con resignación se dio cuenta que no estaba. De repente sintió que una mano le acariciaba el trasero. Era su mujer.

- ¿Te acuerdas de cuando me dabas clases de matemáticas?

Jorge Atarama Sandoval

lunes, 2 de julio de 2007

Una mosca

Un día cualquiera en un rincón cualquiera, algo microscópico sobre mi mesa llamó la atención alimenticia de una mosca. Como es una inconsciente costumbre humana , la espanté (o traté de espantar, casualmente esta diferencia es la que me anima a escribir esto). A los pocos segundos ante tan apetecible manjar la mosca de una manera tenaz, volvió al ataque recibiendo de mi parte el mismo efecto: el tratar de espantarla (?). Ya de forma calificada como terca e irresponsable para su existencia, el insecto en análisis, volvió a efectuar su intento de alimentarse recibiendo a su vez el drástico intento de matarla mandándole un manazo pero a una velocidad regulada de tal manera que lograse escapar y no ensuciarme con un cadáver de mosca. Esperaba que con aquella seria amenaza contra su vida, el díptero tomara las cosas seriamente y simplemente se vaya a un lugar más propicio como un basurero para alimentarse. Para mi sorpresa ésta regresó y volvió a intentar hasta que no tuve más remedio que buscarme un trapo y limpiar mi mesa. Como soy de la creencia que el planeta es una escuela de vida para prepararnos para vidas posteriores, empecé a darle vueltas al asunto, pero, con la irreverente idea de reprocharle a Dios por habernos mandado tan impertinente compañera de vida. ¿Qué me puede enseñar una terca mosca? Bueno, si se hubiera topado con otra persona que no respeta la vida de los insectos ésta ya estaría muerta producto de su terquedad. Sí, podría ser una lección. ¿Cómo hubiese actuado un ser humano ante tantas amenazas contra su vida? Yo sencillamente me hubiera buscado una manera menos riesgosa de alimentarme. Pero ¿si es tan importante para mí lo que quiero obtener (como parece que lo es para la mosca)? Buscaría perseverantemente, quizá atacaría a quien me agredió ¿y si caigo en la acción? Moriría en mi ley como probablemente muera la mosca. Pero ¿la mosca es consciente de la amenaza? No, porque si lo fuera se hubiera ido (lo mismo he intentado con las hormigas, éstas cambian su estrategia, arriesgan el mínimo de vidas, en ellas existe un curioso colectivo, que no se ve ante la aparente soledad y falta de comunicación de una mosca). Pero hay una diferencia en la muerte humana con la muerte de un díptero. El humano que muere en lucha es muy probable que muera con odio, con ánimo de venganza, tal vez con miedo, por que la muerte le pisa los talones durante toda su existencia en forma de temor, hasta que lo alcanza. La mosca, no es consciente del peligro, ni del intento de agresión, ni tampoco es consciente que su presencia es molesta para el hombre. La mosca toma la agresión y la muerte como el hombre toma los efectos de un desastre natural. Una vez que una carretera es bloqueada por un aluvión o huaico, el ser humano une esfuerzos para vencer los efectos y restablecer el tránsito en la zona afectada, se han visto casos de pueblos enteros arrasados y vueltos a levantar, y a pesar de la repetitividad de desastres vuelve a luchar ¿es una actitud terca del hombre? ¿cómo es su actitud agónica frente a la naturaleza? Ni odios ni venganzas, sería una locura maldecir a la naturaleza, no existe mano humana (aparente) por lo tanto no hay ánimo de conflicto. Los sobrevivientes sí encontraran en el gobierno y la sociedad civil en quien personificar la rabia de la pérdida material. Al igual que la mosca no sabe que su presencia trae una serie de microorganismos dañinos para el hombre, pero sin quererlo el hecho de pisar la piel humana o de compartir su mismo ambiente es causa para el efecto de buscar su muerte, ¿existirán leyes que el hombre transgrede produciendo la causa de un desastre natural? La mosca no tiene una capacidad biológica para pensar, analizar y darse cuenta, de manera que está justificada hasta cierto punto su terca actitud. Pero ¿y el hombre? Continúa enfrentándose contra fuerzas que no puede medir que lo llevan a actitudes donde aparentemente cree que tiene el control, por el simple hecho de que cada vez encuentra técnicas más precisas para predecir desastres o condiciones climatológicas, pero ¿quién crea las condiciones? El hombre posiblemente, sin saberlo como una mosca, sin saberlo como la mosca nunca supo cómo produjo en mí una agresión.